Micosis profundas
Candidiasis sistémicas
Son menos frecuentes que las candidiasis cutáneo-mucosas y se asocian fundamentalmente a situaciones de neutropenia grave y a la presencia de catéteres intravasculares de larga permanencia.
Candidiasis digestivas
Esofagitis candidiásica: epidemiología: Suele producirse por la extensión local de una candidiasis oral y afecta especialmente a pacientes con sida o neoplasias hematológicas. Clínica: Puede ser asintomática o cursar con odinofagia retroesternal. Las complicaciones graves (perforación, hemorragia digestiva, diseminación de la infección) son excepcionales.Diagnóstico: Se confirma por endoscopia y cepillado esofágico.Tratamiento: Requiere la administración de un derivado azólico por vía sistémica (ketoconazol, fluconazol, itraconazol) durante 2 semanas. Los casos rebeldes suelen responder a un curso breve de anfotericina B.
Candidiasis hematógena crónica diseminada (anteriormente candidiasis hepatoesplénica):
Etiopatogenia: Afecta a pacientes con neoplasias hematológicas y se presenta durante la fase de recuperación de una neutropenia profunda.Clínica: Cursa con fiebre, dolor abdominal y elevación de la fosfatasa alcalina.Técnicas de imagen (TAC/Eco): Múltiples abscesos en hígado, bazo y, ocasionalmente, riñón.Diagnóstico: Se establece por estudio histológico del material aspirado de estas lesiones, ya que el cultivo suele ser negativo.Tratamiento: El tratamiento de elección es la anfotericina B intravenosa (i.v.), generalmente asociada a 5-fluorocitosina.
Peritonitis candidiásica:Etiopatogenia: Puede presentarse como complicación de diálisis peritoneal, cirugía gastrointestinal o tras perforación de una víscera hueca.Tratamiento: En la asociada a diálisis peritoneal el tratamiento requiere la retirada del catéter de diálisis y la administración intraperitoneal de anfotericina B.La peritonitis candidiásica no asociada a diálisis se trata con anfotericina B durante períodos prolongados de tiempo.
Candidiasis urinaria
ITU por CándidaClínica: Pueden presentarse bajo diversas formas clínicas. La presencia de Cándida en orina (candiduria) es un hecho frecuente y no indica necesariamente la existencia de enfermedad invasiva. Asociaciones: Suele asociarse a la presencia de sonda vesical, diabetes mellitus y/o antibioterapia de amplio espectro.La eliminación o corrección de estos factores erradica a menudo la candiduria; en caso de candiduria persistente, especialmente en pacientes neutropénicos o con trasplante renal, debe instaurarse tratamiento con lavados vesicales de anfotericina B o con fluconazol oral durante 2 semanas. La pielonefritis candidiásica puede ser de mecanismo ascendente o hematógeno. La forma ascendente puede cursar con necrosis papilar, invasión de cálices, formación de bolas fúngicas y/o de un absceso perirrenal. La forma hematógena es más frecuente y cursa con formación de múltiples microabscesos corticales.El tratamiento requiere anfotericina B + 5-fluorocitosina y extracción quirúrgica de las bolas fúngicas, si las hubiere.
Candidiasis oftálmica
Endoftalmitis candidiásicaEtiopatogenia: Puede producirse por siembra hematógena (neutropénicos, ADVP) o por inoculación directa durante la cirugía ocular.Clínica: Cursa con visión borrosa, escotomas, dolor local, formación de exudados blanquecinos coriorretinianos y afectación vítrea.Tratamiento: Requiere anfotericina B + 5-fluorocitosina y, a menudo, vitrectomía.
Candidiasis cardiovascular
Endocarditis candidiásica:Epidemiología: Es la forma mas frecuente de endocarditis fúngica. Afecta preferentemente a pacientes portadores de válvulas protésicas y a ADVP.Clínica: Suele asentar sobre válvulas izquierdas y tiene una notable tendencia embolígena.Los hemocultivos son positivos en el 75 por ciento de los casos.Tratamiento: requiere recambio valvular precoz seguido de la administración de anfotericina B durante 6-12 semanas.La mortalidad global se acerca al 50 por ciento.
Candidiasis del Sistema Nervioso Central
Etiopatogenia: Pueden ser de origen hematógeno o presentarse tras traumatismos craneales o intervenciones neuroquirúrgicas, especialmente para colocación de válvulas de drenaje de LCR. Clínica: Las principales formas clínicas son los abscesos cerebrales y la meningitis.Tratamiento: Consiste en la administración de anfotericina B + 5-fluorocitosina durante 6-12 semanas. Si existe válvula de drenaje de LCR, debe retirarse.